sábado, 25 de octubre de 2008

El amo y el esclavo están en mi mente,
El amo y el esclavo, se rozan, se roban, se odian sin saber
El amo y el esclavo se miran sin verse,
se besan sin desearse, con el asco de un encuentro obligado.

El amo determina instrucciones incomprensibles para el esclavo,
que hace aquello no entiende, y a veces no entiende lo que sabe.

Cansado, el esclavo comienza a desear aquello que nunca tuvo
en alguien que no existe, mientras el amo mueve el sol
en un cielo de dudas, el polvo de estrellas cubre el fin del deseo
y entonces, es cuando el esclavo no sabe lo que quiere.

1 comentario:

Unknown dijo...

Eso es la técnica; un beso frustrado...

A diferencia de tu otro escrito, es me provocó algo.


Con respecto a tus líneas en mi blog manifiesto que, si fuera "romántico" [intentando interpretar el uso del concepto, porque verdaderamente de texto romántico -tomado como movimiento- no tiene mucho] no tendría si quiera sentido sentirlo, sin embargo la gracia de él es que precisamente el destinatario es mi amigo, y yo me siento tan perfecto no por amor, sino por su opuesto ;)

Salud!